Alergia al huevo y la leche: fuera las barreras en la dieta de tu hijo

Disciplinar a un niño para que no coma ciertos alimentos es complicado. Resultaría relativamente sencillo si hubiera que prohibirles verduras o pescado. Pero no. Resulta que las alergias alimentarias más comunes son las del huevo y la leche, ingredientes presentes en la práctica totalidad de productos preferidos por los niños: bollería, batidos, pasta, pizzas, etc. A esta circunstancia se une el hecho de que los alimentos elaborados de manera especial sin éstos ingredientes suelen tener un precio elevado, así que la intolerancia alimentaria puede llegar a suponer una carga extra en las familias, tanto emocional, como económica.

Tradicionalmente, el tratamiento de alergias alimentarias como al huevo o a la leche ha sido preventivo, lo que suponía privar al niño de comer cualquier alimento que lo contuviera en su composición. Los últimos avances, sin embargo, cambian el rumbo: el tratamiento se centra ahora en lograr, muy poco a poco, la tolerancia a una cantidad “X” del alimento que desencadena la reacción alérgica.

“Para trabajar la intolerancia”,  explica la Dra. Rueda, del Hospital Nisa Pardo de Aravaca, “se van administrando al paciente cantidades insignificantes al principio, y se van aumentando hasta llegar a tolerar cantidades habituales según la edad del paciente. Estos aumentos de dosis se suelen realizar en varias semanas, con frecuentes visitas al centro hospitalario. Cuando ya se ha alcanzado la tolerancia cantidad deseada, el paciente debe seguir tomando esa cantidad en su domicilio a diario”.