Enséñale a cuidar sus dientes, ¡no importa que no se los cepille perfectamente!

Cepillarse los dientes correctamente puede resultar complicado para un niño. Por eso, los dentistas aconsejan que sean los padres los que cepillen los dientes de los más pequeños, al menos, hasta los seis años. “La forma más práctica puede ser poniéndose detrás del niño con la cabeza apoya en su papá o su mamá. Si es un niño pequeño puede ser más fácil hacerlo con el niño tumbado y el mayor por detrás”, aconseja Javier Carbonell, estomatólogo y odontólogo del Hospital Nisa Valencia al Mar. Las siguientes indicaciones apuntan a la forma idónea de cepillado, si bien es cierto que los niños están muy lejos de ser tan exhaustivos en su higiene dental. En este sentido, destaca el Dr. Carbonell, “lo importante es que, al menos, vayan adquiriendo el hábito en edades tempranas para que, cuando finalmente cambien las piezas dentales, sean constantes en su cuidado y limpieza”:

• Poner el dentífrico sobre el cepillo. • Conviene seguir un orden, por ejemplo dividiendo mentalmente la dentadura en cuatro cuadrantes, dos arriba y dos abajo.

• Empezar con la parte superior, caras externas de los dientes. El cepillo se colocará de forma horizontal y perpendicular al diente, ligeramente inclinado hacia la encía.

• Hacer movimientos de cepillado descendentes, siempre desde la encía hacia el borde de los dientes, separar, volver arriba, repetir, de encía a borde del diente (no al revés), diente por diente.

• Después de las caras externas, pasar a las caras internas con igual técnica.

• Luego pasar a las caras triturantes, éstas se cepillan con movimientos horizontales adelante y atrás.

• Pasar al siguiente cuadrante de la arcada superior y repetir el proceso.

• Después pasar a la parte inferior, empezando también por las caras externas, cepillo perpendicular, inclinado hacia la encía ligeramente, y movimientos desde la encía hacia el borde del diente.

• Después seguir con las caras internas.

• Para la cara interna de los incisivos (dientes delanteros), tanto superiores como inferiores, se utiliza la punta del cepillo.

• Posteriormente es recomendable cepillar la lengua, con el cepillo perpendicular y haciendo barridos siempre hacia adelante. Para que no dé náuseas es conveniente sacar bien la lengua para cepillarla.

Limpieza interdental. Es indispensable para eliminar l Elimina los restos de alimentos que quedan entre los dientes. Se debe realizar una vez por día. Se debería empezar la utilización de hilo dental a partir de que los dientes contactan entre sí, entre los 2 y los 6 años de edad, aunque puede tardar varios años en dominar la técnica vale la pena iniciarles. Sacar unos 40 cm de hilo dental y enrollar cada extremo en el dedo medio de cada mano, según se ve en el vídeo. Soltar de un lado y recoger con índices y pulgares según se ensucia. Meter la seda suavemente con presión contra diente, nunca contra la encía, y pasar entre cada 2 dientes, barriendo la cara lateral de uno y luego del otro diente que forman cada espacio, desde la encía al borde del diente, sin olvidar la cara posterior de la última muela de cada lado. Hay personas que tienen problemas manejando el hilo dental y prefieren otro tipo de limpiador interdental: cepillos especiales, varillas… preguntar al dentista cómo usarlos correctamente para no lesionar las encías.

Cepillos eléctricos. Los cepillos eléctricos pueden ser tan eficaces eliminando la placa bacteriana como un cepillo manual, siempre que se sea meticuloso en su uso. Si son de los que tienen un movimiento rotatorio alternativo (giran en un sentido y en el otro) no necesitan que hagamos movimientos con la mano, tan solo aplicarlo sobre el diente y deslizarlo de un lugar a otro hasta recorrer toda la dentadura. Los cepillos eléctricos que solo giran en un sentido deben utilizarse con movimientos rotatorios sobre cada diente. No está claramente demostrado cuál sistema limpia mejor. Hay odontólogos partidarios y detractores del cepillo eléctrico.