¿Estás pensando en un parto más natural?

“Es aquel que se da tras una gestación a término (37-42 semanas) de bajo riesgo y de comienzo espontáneo y en cuyo proceso se garantiza el bienestar materno-fetal en todo momento, con la mínima intervención posible, dejando que evolucione de forma fisiológica y natural, y otorgando el protagonismo a la mujer y su pareja”. Esta es la definición de parto de baja intervención que da el equipo médico del Hospital Nisa Pardo de Aravaca especializado en este tipo de partos.

Dado que en este tipo de partos se descarta el uso de anestesia epidural y otros productos como la oxitocina, la futura mamá debe afrontar el camino hasta el nacimiento sin intervenciones que aceleren el proceso. Por ello, “tratamos de dar un trato respetuoso, personalizado y una actuación integral de apoyo tanto físico como psicoemocional”.  Con esta intención, se utilizan técnicas de relajación como terapias en bañera, de distracción durante las primeras etapas del dolor, utilización de balones ergonómicos que favorezcan el proceso, etc.

Este tipo de paritorios está equipado con toda la tecnología necesaria para hacer frente a cualquier complicación, si bien, y en aras a preservar la amabilidad del entorno, “no suelen estar a la vista de los futuros papás”, aclara Matilde Gómez, coordinadora de los partos de baja intervención en el Hospital Nisa 9 de Octubre. Carros de reanimación, tomas de gas, bancos de exploración, además de elementos propios de este tipo de partos como bañeras, camas de parto -con múltiples posiciones-, taburetes de expulsión, etc., conforman la equipación necesaria para que el alumbramiento.

A lo largo del proceso de dilatación el equipo de matronas que asiste el parto realiza el seguimiento y control de frecuencia cardiaca fetal (FCF), el control de constantes maternas (tensión arterial y temperatura), la exploración vaginal cada 2-4 horas para comprobar progresión y valora la frecuencia e intensidad de contracciones cada 30 minutos.

“Los partos de baja intervención que se realizan en el Hospital Nisa 9 de Octubre cuentan con la atención de guardia de un equipo de ginecólogos para que acudan en caso de que sea necesario”, explica Matilde.

Tras el nacimiento, las matronas dan especial importancia al contacto piel con piel, acción que, según las Asociación Española de Pediatría, favorece claramente el éxito de la lactancia materna.