La eterna tos infantil

La falta de un diagnóstico certero en niños con patología respiratoria crónica agudiza un problema que, en España, constituye la primera causa de absentismo escolar

Los meses de invierno constituyen para muchos padres con niños pequeños un auténtico calvario. Catarros, bronquiolitis y demás complicaciones respiratorias, cada vez más comunes y repetitivas durante los meses de frío, necesitan de una atención especial que muchas veces pasa por el absentismo laboral de los padres. La marcada asiduidad de la patología respiratoria crónica asombra a muchos papás que no recuerdan haber vivido durante su infancia el mismo problema. Y tienen razón. 
 
Agudización del problema 
 
En los últimos veinte años se ha producido un incremento de la patología respiratoria infantil, especialmente del asma. El tabaco, la contaminación del aire, y las infecciones son algunos de los responsables. ”Tanto la exposición prenatal como postnatal al tabaco se asocian con la aparición de sibilancias -”pitos”- tardías y aumentan la probabilidad de tener asma a los cuatro años”, afirma el Dr. Salvador Martínez, responsable, junto con el Dr. Javier Miranda, de la Unidad de Neumología Pediátrica del Hospital Nisa 9 de Octubre.
 
La mayor contaminación ambiental en las grandes ciudades ha contribuido también al aumento de la patología respiratoria. Se estima que un 35% de la población española respira aire contaminado. En este sentido, se ha relacionado el incremento de la concentración de partículas en suspensión que generan los motores diesel con reacciones inflamatorias en las pequeñas vías respiratorias. También las emisiones de dióxido de nitrógeno por el tráfico parecen afectar la función inmunológica del pulmón con disminución de la resistencia a infecciones.
 
Así pues, afirma el Dr. Martínez, “parece claro que vivir cerca de zonas con alta intensidad de tráfico y zonas industriales ha incrementado la prevalencia de patología respiratoria, y también parece claro que las medidas eficaces para mejorarlo son fomentar el uso del transporte público, limitar la velocidad en los alrededores de ciudades, y alejar más de 500 metros los centros educativos y deportivos de vías de alta densidad de tráfico”. 
 
Patología múltiple
 
La patología respiratoria crónica infantil es un grupo muy heterogéneo de enfermedades cuya prevalencia global es difícil de estimar. Algunas de ellas tienen origen genético, como la fibrosis quística; otras son de tipo infeccioso, como la tuberculosis pulmonar, son secuelas de la prematuridad, como la displasia broncopulmonar, o están relacionadas con alteraciones anatómicas como el síndrome de apnea obstructiva del sueño Pero hablar de patología pulmonar crónica en niños es hablar de asma, la enfermedad crónica más frecuente en la edad pediátrica y que, según la Organización Mundial de la Salud, afecta en torno al 12% de los niños españoles.
 
El síntoma más frecuentemente relacionado con los problemás respiratorios crónicos es la tos crónica, definida en casi todos los estudios como aquella con una duración mayor a ocho semanas. El segundo síntoma más frecuente son las sibilancias recurrentes o “pitos” asociados a dificultad respiratoria o fatiga. 
 
Sin diagnóstico
 
Aproximadamente un tercio de los casos de asma permanecen sin diagnostico. “Un mal diagnostico favorece el mal control de la enfermedad y la instauración progresiva de cambios anatómicos irreversibles en las vías aéreas que con los años pueden inducir la aparición de una insuficiencia respiratoria crónica”, afirma el Dr. Martínez.
 
Por otra parte, un mal control de la enfermedad genera un gasto farmacéutico mayor, así como pérdidas de días escolares en los pacientes y de días laborales en sus padres, que también tienen consecuencias económicas indirectas.