¡OTRA VEZ SE ESCAPÓ EL PIPÍ!

Lo primero que se debe hacer es acudir al pediatra para que valore si existe un problema orgánico que explique la enuresis.

Por otra parte, “los padres pueden controlar e incidir en una serie de hábitos encaminados a reeducar la vejiga del niño. No hay que perder de vista tampoco la carga emocional que supone para el niño mojar la cama, y que precisa de una actitud positiva por parte de los padres”, explican desde el Servicio de Pediatría del Hospital Nisa 9 de Octubre.

Estas son algunas medidas aconsejadas por los pediatras para afrontar la enuresis:

– Desdramatizar el problema: Los comportamientos represivos y las burlas del entorno familiar se han de evitar por ser nocivos en la evolución de este trastorno. Además, pueden disminuir su autoestima, repercutiendo de forma negativa en sus relaciones sociales, en el colegio, etc.

-Se debe explicar al niño que otros muchos niños también tienen ese mismo problema y que él va a poder participar y colaborar en una serie de actividades de entrenamiento para corregir la enuresis.

– Pensar de forma positiva: es muy importante que el niño se acueste pensando de forma positiva, intentando evitar el pensar que va a mojar la cama. Por lo tanto se debe distraer al niño con otros temas.

– Retirada brusca del pañal: No es positivo levantar al niño por la noche, ya que el niño se despertará independientemente de si tiene sensación de vejiga llena o no. Lo único que se consigue con esta medida es alterar los horarios de toda la familia pero no  se alcanza el reflejo  buscado en el niño.

– El niño debe ir controlando las cantidades de líquido que bebe: beber de forma regular a lo largo del día le ayudará a tener un mejor control de su capacidad vesical. No beber dos horas antes de irse a la cama. Y, por descontado, evitar bebidas gaseosas o infusiones.