Perder el miedo a tomar huevo o leche

leche4Disciplinar a un niño para que no coma ciertos alimentos es complicado. Resultaría relativamente sencillo si hubiera que prohibirles verduras o pescado. Pero no. Resulta que las alergias alimentarias más comunes son las del huevo y la leche, ingredientes presentes en la práctica totalidad de productos preferidos por los niños: bollería, batidos, pasta, pizzas, etc. A esta circunstancia se une el hecho de que los alimentos elaborados de manera especial sin éstos ingredientes suelen tener un precio elevado, así que la intolerancia alimentaria puede llegar a suponer una carga extra en las familias, tanto emocional, como económica.

En los Hospitales Nisa Pardo de Aravaca y Sevilla Aljarafe se están utilizando los nuevos tratamientos de desensibilización alimentaria como una opción novedosa que cambia la evolución de la enfermedad.

El tratamiento se inicia con la administración en el hospital de pequeñas dosis de huevo y/o leche que irán en aumento hasta alcanzar la tolerancia a la dosis deseada.

El objetivo primordial de este tratamiento es inducir tolerancia clínica en niños con alergia persistente mediante un protocolo de desensibilización oral con huevo y/o leche y, en caso de no alcanzar la tolerancia total de una dosis normal para la edad del paciente, elevar el umbral de tolerancia para evitar reacciones adversas potencialmente graves por ingestas accidentales. Así, si bien es cierto que en los casos de intolerancia más alta puede no conseguirse la integración total del huevo y/o la leche en la dieta, el tratamiento es capaz de lograr el grado de tolerancia necesario para que, en caso de que el niño coma de forma inconsciente algún alimento con ese ingrediente, la reacción no suponga un riesgo grave para su salud.

Para trabajar la intolerancia, se van administrando al paciente cantidades insignificantes al principio, y se van aumentando hasta llegar a tolerar cantidades habituales según la edad del paciente. Estos aumentos de dosis se suelen realizar en varias semanas, con frecuentes visitas al centro hospitalario. Cuando ya se ha alcanzado la tolerancia a la cantidad deseada, el paciente debe seguir tomando esa cantidad en su domicilio a diario.

“Hay que tener en cuenta que estos tratamientos se deben realizar en centros, como los hospitales Nisa, con capacidad de tratar reacciones graves”, explica la Dra. María Ángeles Rueda, alergóloga del Hospital Nisa Pardo de Aravaca.

SÍNTOMAS MÁS COMUNES

Los síntomas de la intolerancia alimentaria pueden ser muy variados. Los cutáneos son los más frecuentes y consisten principalmente en urticaria y edema de mucosas, o dermatitis atópica. Los respiratorios son broncoespasmo, rinitis y conjuntivitis. Pueden también aparecer síntomas digestivos como dolores cólicos, vómitos y regurgitaciones y diarreas de intensidad variable. Finalmente, “cuando se presentan varios de estos síntomas, hablamos de reacciones anafilácticas que pueden llegar a ser potencialmente graves”. La aparición de los síntomas suele ser inmediata, aproximadamente entre unos minutos y una hora tras el contacto con el alimento implicado. Sin embargo, en el caso de la dermatitis atópica y las diarreas la aparición puede tardar horas o incluso días.

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