Pies de niño: el calzado perfecto

Calzar a un bebé resulta tanto o más absurdo que regalar a un bosquimano un abrigo de pieles. Simplemente porque, ni uno ni otro, lo necesitan. Esta y otras consideraciones respecto a los pies de los más pequeños suelen pasar incomprensiblemente inadvertidas cuando, en realidad, los pies son uno de los órganos que más evoluciona en la infancia y que, por ello, merece especial atención.
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