¡siempre la garganta!

Child accepts a medicineLa amigdalitis es uno de los motivos más frecuentes de consulta pediátrica. En la mayoría de los casos  se trata de procesos benignos que se resuelven de forma espontánea sin precisar  medicación . Las infecciones por virus y bacterias son la causa principal de lo que se conoce como faringoamigdalitis aguda (inflamación de las amígdalas.  Cuando esto sucede,  ”, explica el responsable del Servicio de Pediatría del Hospital Nisa 9 de Octubre, “ los niños tienen síntomas como fiebre, dolor al tragar  y dificultad respiratoria; sobre todo cuando además de inflamación, presentan aumento del tamaño de las mismas conocido como hipertrofia amigdalar, pudiendo incluso llegar a causar complicaciones como la apnea obstructiva del sueño.
Sin embargo, lo cierto es que las amígdalas –más conocidas por los papás como anginas- cumplen una función de defensa frente a distintas enfermedades dado que forman parte del sistema inmunitario de nuestro organismo. De ahí que, de unos años a esta parte, la amigdalectomía –o intervención quirúrgica que consiste en la extirpación de las amígdalas- haya visto restringidas sus indicaciones.
Pero tan contraproducente puede resultar el abuso de la cirugía –como quizá, según apuntan algunos expertos, se realizaba hace apenas unas décadas- como su descarte por sistema. “Existen casos en los que la función de protección acaba sobrepasada por una tendencia reiterada a la infección o por un crecimiento excesivo de las amígdalas que van a desencadenar, una y otra vez,  procesos en los que los tratamientos farmacológicos van a resultar ineficaces”, explican desde el Servicio de Pediatría del Hospital Nisa 9 de Octubre.
En cualquier caso, la valoración entre los pros y los contras de la cirugía (amigdalectomía parcial con láser: reducción del tamaño de las amígdalas) en casos de amigdalitis recurrentes queda en manos del otorrinolaringólogo.
Estos son algunas de las señales que pueden apuntar hacia la indicación  de una amigdalectomía parcial y/o total:
•    Problemas para tragar debido a la inflamación (hinchazón) de las amígdalas
•    Dificultad para respirar normalmente (es decir, que lo hace a través de la boca y no de la nariz)
•    Interrupción en el sueño que incluye ronquidos y dificultad para respirar (en ocasiones les causa apnea del sueño)
•    Infecciones recurrentes en las amígdalas (mínimo 7 episodios en un año, o mínimo 5 episodios cada año por dos años, o tres episodios cada año por dos años)
•    Infecciones recurrentes en el oído y sinusitis que no responden al tratamiento con medicamentos
•    Ganglios linfáticos inflamados debajo de la mandíbula que duren por lo menos 6 meses y no se desinflamen con antibióticos
En Hospitales Nisa, los candidatos a  ser intervenidos de amígdalas no están sometidos a listas de espera.

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