¿Tu hijo vuelve a mojar la cama, está cansado y tiene mucho apetito?

Cada año se diagnostican en España más de 1.000 casos  de diabetes infantil. Desde la Asociación Valenciana de Diabetes se alerta de que en un alto porcentaje de casos los niños ingresan en el hospital cuando ya se han producido  complicaciones por no haber  sido diagnosticados antes.

En los últimos años, distintas campañas se han centrado en el control de la obesidad infantil, pues esta patología suele ser la antesala de la diabetes tipo II. Sin embargo, lo cierto es que  “el 90% de los casos de diabetes infantil son de tipo I”, asegura la Dra. Amparo Plasencia, del Hospital Nisa Virgen del Consuelo .

Los endocrinos pediátricos explican a los niños cómo,  por razones desconocidas, su páncreas no produce la insulina necesaria para que las células de su organismo  puedan alimentarse con la glucosa que ingieren. Y así los niños con diabetes entienden que la insulina funciona como una manguera que mete la gasolina en el motor de su cuerpo, y que en su caso, no está funcionando como debiera.

Existen ciertas pistas que pueden servir para poner en guardia a los papás de niños con diabetes que aún no han sido diagnosticados. Éstas son algunas:

Cansancio

dolor de cabeza

aumento en la cantidad de orina

hambre

inexplicable adelgazamiento

El diagnóstico precoz es determinante en la salud de los niños con diabetes ya que, de retrasarse su tratamiento, pueden producirse daños irreparables en distintos órganos como ojos, riñón o corazón.

Pero tampoco conviene alarmarse. La gravedad de la diabetes  desaparece cuando se trata correctamente. De hecho, los niños que la padecen pueden llevar una vida perfectamente normal siempre y cuando  ellos y su entorno más inmediato entiendan que su salud depende de la combinación de  tres pilares fundamentales:

-la insulina

-la dieta

-el ejercicio físico